Nuestra Parroquia
Un hogar de fe en el corazón de Neiva
Un hogar de fe en el corazón de Neiva

Diócesis de Neiva
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BREVE HISTORIA
Debido a la expansión de la ciudad y la necesidad de atención pastoral se hace necesario una futura parroquia en el sector conocido como Quebraditas. Así pues, el 19 de febrero de 1961 se colocó la primera piedra de lo que sería el templo de la futura parroquia.
La ceremonia estuvo presidida por el Señor Vicario General de la Diócesis, Monseñor Félix María Torres Parra, contó con la presencia del señor gobernador del Huila, José Domingo Liévano; el Templo se empezó a construir el 14 de agosto del mismo año. En el año 1962 el obispo de Garzón Monseñor Gerardo Martínez Madrigal crea la Parroquia y nombra al Padre Agustín Sierra Lozada como su primer párroco. En 1973 el padre Diógenes Valenzuela, inicia los trabajos de postura de la baldosa del templo se propone empezar la construcción de la casa cural. El 9 de noviembre del mismo año, con una marcha del ladrillo, se dio comienzo a esta obra. En 1995 se llevó a cabo la remodelación total de los andenes del templo, dándole un acogedor aspecto. Entre los años 2003 y 2008 el Padre Zulein Aldana construye la casa cural actual después de haber demolido la antigua casa, dado que se encontraba muy deteriorada.
La Parroquia San Vicente de Paúl de Neiva tiene como misión evangelizar y santificar a la comunidad cristiana del sector, promoviendo el encuentro personal con Jesucristo a través de la vida sacramental, la formación en la fe y el ejercicio de la caridad. Siguiendo el legado de su patrono, busca ser una "Iglesia en salida" que asiste integralmente a las familias, especialmente a las más vulnerables, para construir el Reino de Dios en su entorno local.
Para el futuro, la parroquia se proyecta como una comunidad de comunidades viva, organizada y solidaria, reconocida por su fuerte compromiso social y su madurez espiritual. Aspira a ser un referente de unidad y esperanza en Neiva, donde cada bautizado participe activamente en la labor misionera y donde la pastoral de la caridad transforme las realidades de pobreza y exclusión en signos de vida y dignidad.
Evangelización: Anuncio del Evangelio en los grupos de vida apostólica.
Caridad: Atención directa a los pobres y necesitados (esencia de San Vicente de Paúl).
Comunidad: Participación activa de los laicos en la liturgia y la vida parroquial.