
Solemnidad de la Ascención del Señor
Domingo 17 de Mayo Celebramos la Solemnidad de la Ascención del Señor
𝗛𝗼𝘆 𝗹𝗮 𝗜𝗴𝗹𝗲𝘀𝗶𝗮 𝗺𝗶𝗿𝗮 𝗮𝗹 𝗰𝗶𝗲𝗹𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗮𝗹𝗲𝗴𝗿𝗶́𝗮.
Cristo ha ascendido glorioso a la derecha del Padre.
Pero la Ascensión no es solamente el triunfo de Jesús…
también revela el destino que Dios sueña para nosotros.
Porque donde ha entrado la Cabeza, el Cuerpo está llamado a seguirle.
Jesús no subió al cielo para abandonarnos.
Subió para abrirnos el camino.
La humanidad herida por el pecado ahora tiene acceso nuevamente a la gloria eterna gracias a Cristo Resucitado.
Qué impresionante misterio:
Un corazón humano late hoy en el cielo.
Nuestro Señor llevó consigo nuestra naturaleza humana glorificada ante el Padre.
Por eso la Ascensión destruye la mentira de que esta vida es todo lo que existe.
No nacimos solamente para trabajar, sufrir y morir.
Fuimos creados para la eternidad.
Mientras el mundo vive obsesionado con lo pasajero, la Ascensión nos obliga a levantar la mirada.
Tu hogar definitivo no está aquí.
Tu verdadera patria está en Dios.
Y aun así, Jesús deja una misión:
“No se queden mirando al cielo.”
Porque el cristiano vive con los pies en la tierra… pero con el corazón puesto en la eternidad.
Cada misa nos une al cielo.
Cada Eucaristía nos anticipa la gloria futura.
Cada acto de santidad nos acerca más al Reino.
Hoy Cristo reina victorioso sobre el pecado, la muerte y el infierno.
Y esa victoria también puede ser tuya si permaneces unido a Él.
Por eso la Ascensión no es tristeza.
Es esperanza.
Jesús asciende…
pero promete volver glorioso.
Y mientras llega ese día, la Iglesia continúa caminando entre pruebas, persecuciones y luchas… con la certeza de que el Rey ya ha vencido. 🙏



